verde de zanahoriaYa sí parece que va en serio. Es cierto que todavía hay días en los que el cuerpo pide una ‘rebequita’, como decían nuestras abuelas, pero el sol ya está pegando fuerte y conviene empezar a tomar medidas.

Preguntamos a nuestro asesor médico particular y lo primero que nos responde es que los comportamientos a adoptar los conoce todo el mundo: evitar la incidencia del sol en las horas centrales del día, especialmente entre el mediodía y las cinco de la tarde; optar por ropas claras o de color blanco, que no absorben tanto calor como las oscuras; reforzar la hidratación y el consumo de líquidos, sobre todo agua y zumos; y utilizar protección solar en la piel, sobre todo en las partes expuestas al sol y especialmente en la actividad cotidiana: es muy común la costumbre de usar protección solar sólo para ir a la playa o usar traje de baño, pero los mayores problemas de piel se sufren en zonas expuestas al sol en el día a día, como brazos y rostro.

El sol es una fuente de vida, de salud, pero también, como todo, una fuente de problemas cuando se abusa de él. Es por ello que su ‘consumo’ ha de dosificarse y sobre todo controlarse, además de adoptar una serie de costumbres específicas para este tramo del año.

Además, es conveniente reforzar la alimentación, orientándola a un refuerzo del consumo de frutas y hortalizas, con el añadido de suplementos y complementos que nos ayuden a luchar contra el exceso de sol.

Desde dimobanatural.com os recomendamos especialmente uno de nuestros ‘verdes’, en concreto las cápsulas de zanahoria, confeccionado en un 80% a base de jugo deshidratado de zanahoria recién recolectada, además de caroteno, celulosa y almidón de arroz.

Se trata de un compuesto que protege la piel debido precisamente al betacaroteno, que además ayuda a la regeneración de la propia piel, haciéndola más firme, elástica y rejuveneciéndola.

Tradicionalmente se entiende que la zanahoria ayuda a broncear la piel. No es correcta la apreciación, aunque lo que sí es cierto es que es un poderoso rejuvenecedor de la piel, con lo cual colabora en la adopción del mejor aspecto de la misma, a pesar de las condiciones a las que esté sometida.

Por tanto, el consumo de estas cápsulas de zanahoria, como el de la propia zanahoria en sí, colabora con el bronceado y también con la protección de la piel, evitando el envejecimiento prematuro de la misma.

Otros efectos de este producto es la protección de las mucosas y membranas, anti-alergia, incremento de la visión diurna y crepuscular, antioxidante, cicatrizante gástrica y diurética, entre otros beneficios.

Por tanto, es momento de prestar atención a lo que nos viene del cielo, porque es más bien momento de disfrutar con precaución en lugar de cargar nuestro organismo con ‘taras’ que posteriormente nos puedan ocasionar problemas importantes de salud. Como siempre, os recordamos que sólo tenemos un cuerpo y que éste, aunque sea en silencio, nos requiere cuidados y atenciones en todo momento.